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La UNaM sumó cerca de 9500 plantines al arbolado de la ciudad de Posadas

  • Ana Victoria Espinoza
  • Noticias UNaM

Este año, el Centro de Investigación y Producción del Jardín Botánico dependiente de la Universidad Nacional de Misiones entregó cerca de 9500 plantines de especies nativas que fueron destinados al arbolado urbano de la ciudad de Posadas.

Vale recordar que este Centro funciona a partir de un convenio entre la UNaM y la Municipalidad de Posadas. En este espacio se trabaja en investigación y también producción de especies nativas como cedro misionero, lapacho, cañafístola, jaboticaba, guatambú, anchico, guayubira, entre otras. 
En 2019 el equipo realizó la planificación del vivero, y al año siguiente comenzó la primera siembra. Al día de hoy, el vivero cuenta con 39.724 plantines de 37 especies diferentes, que es el resultado de un censo realizado en octubre de este año, así lo detalla Rafaela Morales, una de las coordinadoras del Centro de Investigación. 
De esa cantidad, desde enero hasta octubre de este año, salieron 9.437 plantines que fueron entregados al municipio, tanto para la plantación en la ciudad como para entregas a instituciones y otras actividades con la comunidad. Por ejemplo, una de las propuestas de la Municipalidad de Posadas es el programa Barrio Más Verde, que busca entregar plantines en todos los barrios, concientizar y asesorar a las familias sobre la especie que plantarán en su propio terreno.  
Sobre la importancia del trabajo que realizan en el Centro, Rafaela destaca que la contribución “al cumplimiento de tres Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): el número 11 ciudades y comunidades sostenibles, el 13 acción por el clima y el 15 vida de ecosistemas terrestres".
Y luego explica que “al producir especies nativas ya estamos contribuyendo en gran medida también en la mitigación del cambio climático, dado que los árboles son principales en esto de la mitigación, porque nos dan el oxígeno que necesitamos y capturan el dióxido de carbono, que son gases de efecto invernadero; entonces, de alguna manera, desde estos 1500 metros cuadrados, estamos haciendo un gran trabajo para el cuidado del ambiente”.

Espacio certificado
El área de investigación es coordinada por la licenciada en genética Agostina Le Vraux, quien trabaja con estudiantes avanzados y becarios de la Facultad de Ciencias Forestales y la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales. 
En el área del vivero la asistencia técnica está a cargo de Rafaela Morales, ingeniera forestal de la UNaM y responsable técnica ante SENASA. “Este vivero está certificado ante SENASA, lo cual garantiza la sanidad de las plantas y que se pueda transportar a cualquier lado de la provincia, es un logro de la universidad”, explica la ingeniera. 

De la semilla al árbol
El proceso productivo se inicia con la selección del árbol semillero. Existen dos áreas semilleras en Posadas: el Arboretum del Parque de la Ciudad y el Jardín Botánico. “Igualmente tenemos identificados algunos árboles que no hay en estos lugares y los seleccionamos para tener también variedad de especies y recolección de semillas”, explica Morales. 
Siempre se elige el mejor árbol por las características fenotípicas, se toman las medidas y se procede a la recolección de frutos. Esos frutos se traen al vivero donde se lleva adelante el acondicionamiento y la limpieza, que es la separación de la semilla del fruto. 
Luego se realiza el tratamiento pregerminativo, que varía según la especie: lijado de la semilla una por una o tratamiento en agua caliente o dejarlas un día en servilletas húmedas.
Finalmente se efectúa la siembra en bandejas forestales o en cajones de germinación. Una vez que tienen un tamaño considerable, se hace el trasplante a macetas más grandes y se pasa al área de pre-rustificación, que es el área central dentro del vivero. “Las dejamos un tiempo considerable, depende del tamaño y se hacen los cuidados todos los días, que consisten en riego manual, limpieza de yuyos que crezcan en las plantas y tenemos un plan de fertilización quincenal”, detalla Morales.
La etapa final del vivero es la rustificación con los plantines en media sombra. Dependiendo de la especie pueden estar meses o dos a tres años. Hasta que lleguen al tamaño de 1,20 o 1,50 metros, recién están en condiciones de salir a la plantación definitiva en ciudad.

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